¿Montacargas con asiento o para ir de pie?

Condiciones de espacio, maniobrabilidad, costo y necesidades de carga, son algunos factores que considerar para adquirir el tipo de montacargas más acorde a su almacén.

La gran oferta de carretillas elevadoras existentes en el mercado hace que esta elección pueda parecer complicada y lo confundan entre cuáles son las características que debería tener su equipo ideal. Pensando en ello, le presentamos dos posibles opciones considerando un rasgo particular que diferencia a estas máquinas: ir sentado o de pie.

Montacargas con asiento

Este es, por decirlo así, el montacargas tradicional que todos tenemos en mente cuando pensamos en un aparato de esta clase.

Su diseño, enfocado en brindar comodidad al operador, permite que éste pueda estar realizando actividades durante periodos de tiempo largos evitando el cansancio derivado de tener que estar de pie.

Otra de sus características a favor es que los controles están dispuestos de una forma que resultan más familiares, puesto que, al igual que un auto, la conducción se hace con volante, pedales y palanca.

Un punto en contra, sin embargo, está en la capacidad de movilidad que tiene, ya que, además de ser un poco más grande que el montacargas de pie, sólo puede girar de la misma manera en que lo hace un coche.

Montacargas para ir de pie

Si su bodega es un poco estrecha y los tiempos de carga y descarga no son tan largos, quizás esta pueda ser una solución viable para usted.

El montacargas de hombre parado tiene la ventaja de ser reducido en sus dimensiones y de dar vuelta prácticamente sobre su propio eje, por lo que resulta ideal en pasillos pequeños.

Si bien los hay también en dimensiones más grandes, su incremento de tamaño responde a su capacidad de carga por lo que, si se le compara con uno de asiento, éste también tendría que ser de mayor escala conforme sea la necesidad de elevar más peso.

Una de sus desventajas es que su manejo es exclusivamente por medio de palancas y botones, por lo que quizás al principio pueda ser un poco más complicado controlarlo, aunque esto no es en verdad una limitante pues se aprende rápidamente cómo hacerlo.

Cabe destacar que en ambos casos es imprescindible que los operadores sean previamente instruidos en el funcionamiento de esta maquinaria, por lo que, casi siempre, los distribuidores brindan cursos para ello.

En Multilift, podemos asesorarlo para que elija el equipo que mejor se adapte a las condiciones de su negocio. Contáctenos y permítanos ayudarle.